En una campaña huérfana, por decisión del propio Juan Manuel Moreno, de líderes nacionales o autonómicos del PP, solo su presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha pisado territorio andaluz en esta primera semana –“para lograr tener mayor alcance e impacto en una comunidad tan extensa”, según defiende el candidato a la Junta-. Este domingo es la primera vez que han coincidido, en el acto central de la carrera hacia San Telmo, que ha venido marcado por un hecho inesperado, la muerte en servicio el pasado viernes de dos guardia civiles en Huelva, mientras perseguían a una narcolancha, y que ha cambiado el guion de la campaña. En lugar de las consignas habituales, como la estabilidad o el lío de pactar con Vox, de no regresar a un pasado socialista que nada tiene que ver con el crecimiento económico alcanzado en estos últimos siete años o de reivindicar la mejora de los servicios públicos pese a los bulos de la oposición, el mitin de este mediodía ha estado marcado por las críticas a las políticas de seguridad del Gobierno de Sánchez y la petición de que se asuman responsabilidades políticas. “Es muy doloroso ver cómo los guardias civiles tienen que apretar los dientes cuando ven a los petaqueros entrar en los puertos o las lanchas atracadas porque no tienen recursos suficientes. Eso degrada al Estado, nos degrada como país”, ha dicho el presidente andaluz. Si el sábado Moreno quiso instalarse en el comedimiento tras asistir al funeral por los dos agentes fallecidos en Huelva, donde reivindicó mayores recursos, pero dejando claro que ese no era el día ni el momento para abordar ese asunto, su jefe de filas sí señaló directamente al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, para pedir su dimisión. Este domingo, el presidente de la Junta ha optado por ir más allá y ha cuestionado la ausencia de representantes del Gobierno al más alto nivel en el sepelio. “Cuando dos servidores públicos pierden la vida en acto de servicio, la obligación moral y funcional es estar al lado de las víctimas, que no haya ningún ministro insensible al dolor de esos compañeros”.Feijóo también había reprochado en su intervención previa que ni el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, “ni Sánchez han tenido la decencia de acudir a dar el pésame a los familiares”. “Un poco de empatía y respeto hacia las víctimas”, ha incidido el líder del PP nacional, quien ha reprochado que Marlaska no haya pedido perdón tampoco por el fallecimiento de los dos compañeros arrollados por una narcolancha hace dos años en Barbate. “Algo tan grave merece responsabilidades al más alto nivel”, ha insistido.Marlaska no acudió al funeral en Huelva porque se encontraba en Granadilla (Tenerife) pendiente del operativo de la llegada del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus y la evacuación de los españoles que iban a bordo. A esta crisis sanitaria no se ha referido ninguno de los dos dirigentes populares en sus intervenciones.Moreno ha pedido un cambio del Código Penal para que se puedan perseguir conductas criminales que ahora no están tipificadas y ha llamado la atención sobre la expansión del narcotráfico en la comunidad en los últimos años, coincidiendo con el desmantelamiento del OCON-Sur, la unidad de élite de la Guardia Civil destinada a la lucha contra la entrada de droga por el Estrecho. “En estos ocho años, antes había un punto por el que querían entrar, antes venían por la provincia de Cádiz, pero ahora están desde Pulpí a Ayamonte, 900 km donde el narcotráfico campa a sus anchas”, ha señalado el dirigente popular que ha reclamado más recursos a Feijóo, para cuando sea presidente. Él se ha comprometido a “ser el aliado” de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la próxima legislatura, para ofrecerles “las mejores condiciones y los mayores recursos” para realizar su trabajo. Hasta ahora ha sido Vox el único partido que había utilizado la tragedia en aguas onubenses para cargar contra el Gobierno central, en el acostumbrado tono hiperbólico de la ultraderecha. La formación ultra busca movilizar con este discurso -que apela incluso a matar a los narcotraficantes, en lugar de detenerlos- a parte de su electorado, algo de lo que es consciente el PP, pero que cree, según distintas fuentes consultadas, que no les perjudica en su lucha por hacerse con los escaños que les bailan en determinadas provincias -las circunscripciones donde retienen o pierden un diputado también varían- sino que puede incluso beneficiarles para retener al votante más moderado, incómodo con el argumentario extremo del partido de Santiago Abascal.Lo que sí preocupa en esta última semana de campaña es el exceso de confianza que dan las encuestas. El PP, como ha recordado el propio Moreno, está acostumbrado a dar por ganadas elecciones solo por los buenos resultados de los sondeos. Les pasó en Andalucía en 2012, cuando Javier Arenas daba por segura la victoria, y perdió la presidencia por la movilización de última hora del electorado de izquierdas. Casi similar a lo que vivió el propio Feijóo en julio de 2023, donde ninguna casa demoscópica pronosticó que no iba a poder gobernar. El equipo de campaña del PP no ve ahora mismo una movilización del electorado socialista como la de entonces, pero sí aprecia un crecimiento “contenido” de Vox, que podría finalmente decantar esos escaños que penden de un hilo. Por eso, los dos dirigentes populares han llamado a los suyos a votar el próximo domingo y a hacer campaña entre los suyos. “Vamos bien, se escucha, se ve, se siente, hay ganas. Pero las ganas hay que convertirlas en votos. Las ganas, la ilusión y el cariño hay que convertirlos en votos”, ha jaleado Feijóo.El mitin de este mediodía, donde Moreno ha escuchado como los 6.000 asistentes que han llenado el pabellón municipal de Carranque interrumpían a Feijóo al grito de: “¡Juanma presidente!“, forma parte de la campaña convencional que está desplegando el PP, en la que intercala actos de este tipo, con encuentros con distintos sectores económicos de la comunidad, paseos por ciudades y asistencias a fiestas populares. Pero su partido también está desarrollando otra campaña, a través de las redes con mayor alcance -como reconoció el propio presidente andaluz este viernes-. Su vídeo de la canción de campaña, Kilómetro Sur, que hoy llevaban todos los asistentes que estaban sentados detrás del atril, con el QR de la descarga en Spotify estampado en camisetas ha generado expectación - impulsada desde el propio equipo del candidato popular- sobre si el que la interpreta es el propio Moreno -“Juanma lo hace todo bien, hasta cantar”, ha dicho Feijóo. Otro vídeo difundido en redes en el que los clientes de un bar hablan sobre lo que ha hecho Moreno (no el PP), por Andalucía en este tiempo, inspirado en La vida de Brian, de los Monty Python, también ha tenido impacto. Ambos se han expuesto en las pantallas que rodeaban a los asistentes al mitin. No han puesto el de Cheewbacca, pero queda la vaca.
Moreno y Feijóo cargan contra el Gobierno por la muerte de los guardia civiles: “La falta de recursos degrada al Estado”
Los dirigentes populares alertan contra el exceso de confianza en la recta final de la campaña andaluza







