Miriam Mejías y Sagrario Ortega |

Madrid (EFE).- Catorce largas jornadas después, el juicio al exministro José Luis Ábalos está ya rumbo a una sentencia que deberá despejar varias incógnitas: desde si una trama corrupta se incrustó en el Ministerio de Transportes en plena pandemia hasta el grado de colaboración del ‘corruptor’ Víctor de Aldama.

Casi un mes exacto ha durado el juicio que ha sentado en el banquillo del Tribunal Supremo a quien fuese número 3 del PSOE, a su más estrecho asesor, Koldo García, y al comisionista Aldama, acusados de integrar una presunta organización criminal para favorecer al empresario en contratos de mascarillas y otros favores a cambio de mordidas.

Captura de la señal del Tribunal Supremo en la que aparece el exministro José Luis Ábalos durante su declaración. EFE/Señal Del Tribunal Supremo

Un juicio al que José Luis Ábalos y Koldo García han acudido cada día desde la cárcel de Soto del Real (Madrid), donde están por riesgo de fuga, a diferencia de Aldama, que ha atribuido a sus compañeros de banquillo mordidas pagadas por él en el marco de una colaboración con la que busca evitar volver a prisión, donde estuvo poco más de un mes por un fraude de hidrocarburos por el que sigue investigado, hasta que decidió confesar.