Moscú y Bruselas ven factible retomar sus negociaciones tras un año en el que la Unión Europea fue apartada de las conversaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre el futuro de Ucrania y la seguridad del continente. Tanto el presidente del Consejo Europeo, António Costa, como el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, han coincidido en la disposición de ambos lados para negociar, aunque de momento no pasa de ser una declaración de intenciones. El Kremlin rechaza dar el primer paso y mantiene su campaña de bombardeos sobre Ucrania a pesar de las treguas unilaterales declaradas por Moscú y Kiev de cara a la celebración en Rusia del Día de la Victoria este 9 de mayo, el quinto desde que Putin desencadenó su “operación militar especial” y que esta vez no contará con tanques ante el peligro de un ataque de Ucrania durante el día.El presidente del Consejo Europeo declaró al diario Financial Times que existe “potencial” para retomar las negociaciones con Rusia. “Estoy hablando con los líderes de los 27 para ver la mejor manera de organizarnos e identificar lo que necesitamos efectivamente para cuando llegue el momento correcto de discutir con Rusia”, afirmó Costa.El portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, ha respondido este viernes a las palabras del político europeo. “Estamos dispuestos a avanzar en este diálogo hasta dónde los europeos lo estén. Pero como ha declarado Putin repetidas veces ante la postura de los europeos, nosotros no iniciaremos ese diálogo”, ha remarcado el alto cargo ruso.En cualquier caso, las negociaciones actuales entre Estados Unidos y Rusia están totalmente paradas. El asesor de exteriores de Putin, Yuri Ushakov, tachó de “perdida de tiempo” una nueva ronda de conversaciones mientras Ucrania no ceda. La Unión Europea fue excluida de las negociaciones iniciadas a principios de 2025 por el Gobierno de Donald Trump con Vladímir Putin. El bloque no participó en ninguno de los encuentros mantenidos por ucranios y rusos en Turquía y Oriente Próximo, aunque mostró su respaldo a Kiev ofreciéndole garantías de cara al posible fin de las hostilidades y cubriendo parte de la ayuda que cortó Washington a Ucrania.Según Costa, el presidente ucranio, Volodomir Zelenski, propuso a los líderes europeos en la última cumbre del bloque en Chipre que se preparasen “para contribuir positivamente a las [futuras] negociaciones”.El pasado 5 de mayo, el presidente finlandés, Alexander Stubb, también manifestó en una entrevista concedida al diario Helsingin Sanomat que la Unión Europea podría retomar los contactos con el régimen de Putin debido al distanciamiento de la administración Trump de Europa.“Rusia es vista en Europa como la mayor amenaza a su seguridad, mientras que en Estados Unidos no se ve necesariamente así”, declaró Stubb. “En algún punto será del interés de Europa restaurar los canales diplomáticos con Rusia”, añadió.Además de las conversaciones sobre el futuro de Ucrania, Rusia exige la retirada de las defensas de la OTAN desplegadas en el este de Europa hasta la frontera alemana. Esta reclamación fue uno de los ejes de las negociaciones que mantuvieron Washington y Moscú en 2021 y 2022, meses antes de la invasión de Ucrania. Con Trump se ha cumplido parcialmente el deseo de Putin.El Pentágono avisó el año pasado a los países europeos de que retirará gran parte de su presencia militar en el bloque en 2027, según fuentes de la agencia Reuters. Además, la reducción al mínimo de la defensa estadounidense de Europa es uno de los puntos del plan estratégico de Trump, y con el rechazo a su guerra contra Irán ha encontrado un pretexto para ello. El mandatario estadounidense amenazó recientemente con la retirada de 5.000 militares de Alemania.Sin embargo, Putin apenas tiene victorias que apuntarse cuando este 9 de mayo presida su quinto Día de la Victoria sobre la Alemania nazi desde que comenzó su ofensiva total contra Ucrania, dos guerras que la propaganda rusa trata de hilar para justificar la invasión actual de otro Estado soberano.Una filtración de la administración presidencial rusa publicada por el centro de investigación Dossier revela que los asesores políticos del Kremlin desarrollan desde febrero un plan para vender a los rusos el fin de la guerra sin haber logrado sus objetivos y haber pagado un enorme coste humano y económico.Según el portal de investigación, las narrativas propagandísticas incluirán declarar las muertes ucranias como “la desnazifación” del país e insistir en que Putin nunca quiso tomar Kiev pese a que su ofensiva se abalanzó sobre la capital en un primer momento. Asimismo, se hablaría de “deshielo” con Occidente y las voces ultranacionalistas serían obligadas a “reinventarse”.Putin y su círculo arguyeron todo tipo de objetivos ambiguos durante la guerra, incluso cuando todo marchaba “acorde al plan”, que permitían declarar victoria en cualquier momento. “Desnazificar” Ucrania, desmilitarizarla e impedir una supuesta agresión de Kiev eran varios de estos objetivos. Sin embargo, la ofensiva desatada contra el país vecino acabó llevando la guerra a la propia Rusia.El Kremlin no sacará tanques ni misiles este Día de la Victoria por primera vez en casi dos décadas debido a la amenaza de ataques ucranios. Asimismo, las autoridades cortarán internet en todos los móviles de la región a lo largo del día, emitirán el acto en diferido y no serán acreditados medios occidentales.Moscú se ha blindado con varios anillos de defensas antiaéreas, y en pleno centro son visibles los sistemas Pantsir y las ametralladoras. Por si acaso, el Ministerio de Exteriores ruso ha prometido una “respuesta espejo” contra Ucrania si sabotea el día más sagrado del país y amenaza con un duro bombardeo contra el centro de Kiev.Será una celebración deslucida. A diferencia del año pasado, en el que Putin se rodeó con una nutrida representación de líderes extranjeros encabezada por el presidente chino Xi Jinping, este 2026 el Kremlin apenas cuenta con la presencia confirmada de siete mandatarios, tres de ellos de territorios no reconocidos internacionalmente. El presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, será el único dignatario presente de las exrepúblicas soviéticas, países que Moscú considera aún su patio trasero. En cualquier caso, Rusia va más allá de Moscú, aunque esta sea el escaparate de Putin. Al menos 11 regiones han cancelado las celebraciones por seguridad, entre ellas todas las provincias próximas al frente, y miles de vuelos se han visto afectados este viernes por la amenaza de los drones ucranios.Las autoridades rusas han cerrado los aeropuertos del sur del país hasta el 12 de mayo debido a un supuesto ataque con un dron contra un centro de control en Rostov del Don. Este punto coordina unos 2.000 vuelos civiles al día, la mitad de ellos en su tránsito entre Europa y Asia. El tráfico ya ha sido restablecido parcialmente, aunque unos 50.000 pasajeros se han visto afectados por los retrasos y cancelaciones de vuelos, según los datos del canal de Telegram Baza, próximo a las autoridades.
Rusia y la Unión Europea hablan abiertamente de retomar sus negociaciones
Una filtración de la administración presidencial rusa revela su plan propagandístico en caso de una paz sin victoria para Putin







