Andrés Mountbatten-Windsor ha sufrido un intento de ataque por parte de un hombre en pasamontañas cerca de su nueva residencia, Marsh Farm en Sandringham, a la que se trasladó hace un mes obligado por su hermano, el rey Carlos III, quien le echó de la impresionante mansión que disfrutaba desde hacía décadas en el complejo del castillo de Windsor por sus vínculos con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein. El incidente ocurrió el miércoles por la tarde alrededor de las 19.30, mientras el exduque de York paseaba a sus perros ―unos corgis que pertenecieron a Isabel II― en un camino cercano al Parque Real de Sandringham, según informó este jueves The Telegraph. El hombre lo estaba esperando en su coche y, cuando vio que el expríncipe Andrés se acercaba, salió del vehículo para dirigirse hacia él mientras le gritaba y lo amenazaba. Quien fuera el hijo favorito de la reina Isabel II, hoy caído en desgracia, iba acompañado por un miembro de su equipo de seguridad, y entonces se resguardó en su vehículo para salir rápidamente de la situación. El hombre fue arrestado minutos después cuando la policía Norfolk llegó al lugar de los hechos y este viernes por la tarde ha comparecido ante el tribunal, ante el que se ha declarado inocente.El atacante ha sido identificado como Alex Jenkins, de 39 años. Mediante videoconferencia, ha negado ante el tribunal de magistrados de Westminster haber amenazado al expríncipe. Jenkins fue arrestado “bajo sospecha de alteración del orden público y posesión de un arma ofensiva”, según declaró el jueves la policía de Norfolk en un comunicado. Y “fue trasladado al Centro de Investigación Policial de King’s Lynn para ser interrogado”. Estando bajo custodia, él se ha negado a someterse a una prueba de sangre, según el informe policial. Residente de Stowmarket, Suffolk, se enfrenta a dos cargos por proferir amenazas, insultos o lenguaje ofensivo para acosar a alguien o causarle alarma o angustia, que lo podrían condenar a una pena máxima de seis meses en prisión. Tras comparecer ante el juez, al acusado se le ha concedido la libertad bajo fianza condicional con la prohibición de acercarse a lugares vinculados con la familia real británica, incluidos Sandringham, el Palacio de Buckingham, Balmoral, Windsor y Highgrove, según informa la agencia Reuters. Tampoco debe intentar contactar directa o indirectamente con Mountbatten-Windsor, ni puede acercarse a él. Su proceso seguirá en el tribunal el próximo 29 de julio y se prevé que el hermano menor del rey Carlos III preste declaración por videoconferencia.A principios de abril, el expríncipe se trasladó a Marsh Farm, dentro de los terrenos de Sandringham, después de que se viera obligado a abandonar el Royal Lodge, donde residió más de 20 años con su exesposa Sarah Ferguson y por el que pagaba un alquiler significativo. Su salida se produjo después de que el rey Carlos III le entregara un aviso formal de desalojo en octubre de 2025, tras despojarlo de todo rango real por sus vínculos con Jeffrey Epstein, quien se quitó la vida en una cárcel de Nueva York a la espera de ser juzgado.El incidente ha generado una nueva preocupación por la seguridad del exduque de York. Él quedó conmocionado después del episodio y desea que se le restituya su equipo de seguridad, financiado con fondos públicos, según The Telegraph. En 2024, su hermano le recortó la asignación personal anual de un millón de libras esterlinas y dejó de pagar su seguridad personal, en la que invertía anualmente unos tres millones de libras de su propio bolsillo. Tras su mudanza, se instaló una cerca y cámaras de seguridad en la residencia, ya que la finca está en gran parte abierta al público, por lo que está más expuesto a incidentes de seguridad. A principios de abril ya había ocurrido uno: dos personas escalaron la cerca de la propiedad, pero se marcharon cuando el personal de seguridad los reprendió. “Esto demuestra por qué las medidas de seguridad de Andrés deben ser proporcionales y estar debidamente equilibradas para una persona con un perfil tan alto. Sin duda, esto evidencia la necesidad de revisar su seguridad”, ha comentado una fuente a The Telegraph.En febrero de este año, el expríncipe Andrés fue arrestado en su domicilio tras ser acusado de mala conducta en el ejercicio de sus funciones públicas en relación con la acusación de haber compartido información confidencial con Epstein durante su etapa como enviado especial para el comercio y la inversión internacional del Reino Unido. El exduque de York ha negado todas las acusaciones; y la investigación sigue abierta.Mientras Andrés de Inglaterra y Sarah Ferguson ―quien reapareció en un lujoso chalet en una estación de esquí austriaca en abril― intentan mantener bajo perfil, su hija Eugenia de York ha anunciado este lunes que espera su tercer hijo con el empresario Jack Brooksbank. Y ella y su hermana se han dejado fotografiar por primera vez por los paparazis: ambas acudieron la noche de este jueves a la fiesta del 40º cumpleaños de la modelo Poppy Delevingne en un club de Londres.
El expríncipe Andrés sufre un intento de ataque por un hombre en pasamontañas cerca de su nueva residencia en Sandringham
El atacante, identificado como Alex Jenkins, de 39 años, ha comparecido esta tarde ante el tribunal y se ha declarado inocente. Se le ha concedido la libertad bajo fianza condicional con la prohibición de acercarse a lugares vinculados a la familia real británica, y su juicio será el 29 de julio






