9 fotosNacida en Madrid en una familia en la que la música era importante (su padre era cantante y su padrino fue el tenor Alfredo Kraus), Marta Sánchez, que este viernes 8 de mayo cumple los 60 años, demostró desde pequeña su interés por este arte. A los 19 años ya cantaba en el grupo Olé Olé, donde entró para sustituir a la vocalista Vicky Larraz, quien en 1985 decidió escapar de lo que definió como "una dictadura". Ajena (o no) a esto, Sánchez decidió entrar en la formación, con la que grabó cuatro exitosos discos y participó en el festival de Viña del Mar, en Chile. En la foto, la cantante posa entre Luis Carlos Esteban y Juan Tarodo (a la derecha), de Olé Olé.Alvaro Rodriguez (Cover/Getty Images)La cantante madrileña aún 'militaba' en las filas de Olé Olé cuando en diciembre de 1990 protagonizó el momento que marcó su imagen por siempre y definió un tiempo pretérito. Sánchez, junto al resto de miembros del grupo, voló junto al entonces ministro de Defensa, Narcís Serra, hasta Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos) y Hurghada (Egipto), para pasar la Nochebuena y la Navidad (la foto es de aquel 26 de diciembre) embarcada en los buques de guerra españoles que estaban destinados en la zona. Antes de partir, definieron su aventura como una "acción de servicio, altruista y gratis" con el objetivo de "quitarles la amargura" a las tropas. Para la estrella de la banda, su aspiración era persuadir a los militares de que "no debe ser tan malo estar allí si Marta Sánchez y los de Olé Olé también están". Y "allí", a sus 24 años, interpretó el tema 'Soldados del amor' ante los soldados españoles en la guerra del Golfo Pérsico, la primera contienda televisada en tiempo real.OSCAR MORENO / KOTE RODRIGO (EFE)Poco después de la visita al Golfo Pérsico y con su carrera ya encaminada, Sánchez rompió lazos con Olé Olé y decidió, como antes lo había hecho Larraz, probar como cantante por su cuenta. Fue entonces cuando se subió a otro avión que la llevaría con la música a otra parte: a Nueva York, a donde se mudó y donde inició un romance con el batería de la banda Duran Duran, Sterling Campbell. Tras unos dos años de relación, comenzó otra, esta vez con el argentino Jorge Salati, con quien se casó en diciembre de 1994 y de quien se divorció en 1996. Luego vinieron un breve noviazgo con el torero Javier Conde y, ya en 2002, su segunda boda, con Jesús Cabanas (en esta foto, junto a la cantante, en mayo de 2009), de quien se separó en 2010 y con quien tuvo a su hija, Paula.Carlos Alvarez (Getty Images)Romances aparte, una de sus relaciones más mediáticas fue la que tuvo sobre los escenarios con otro cantante, el venezolano Carlos Baute, con quien se unió para entonar uno de los éxitos musicales de la radiofórmula en las últimas décadas: 'Colgando en tus manos'. Era 2008, y esta balada para soltar caderas (incluida en el disco de Baute 'De mi puño y letra') les convirtió en amigos inseparables durante todos los años en los que la interpretaron juntos, derrochando química. Hasta diciembre de 2014, cuando durante una intervención en el programa de televisión 'Viajando con Chester', Sánchez se quejó de que solo se había llevado "6.000 euros por cantar" el tema. Inmediatamente, Baute le respondió por Twitter, mostrándose "muy sorprendido por sus injustas, desacertadas y hasta ofensivas palabras". En la imagen, ambos artistas en diciembre de 2009.Carlos Alvarez (Getty Images)Cuatro décadas de trayectoria dan para mucho, y en el caso de Marta Sánchez, en 2010 el pasado volvió al presente para resolver un conflicto añejo: un juicio que la cantante de 'Desesperada' tenía pendiente contra 'Interviú' desde 1991, cuando la revista publicó un reportaje fotográfico de la cantante desnuda. Un día después, uno de esos desnudos apareció en el periódico 'Claro', incumpliendo así el contrato firmado por la artista y el grupo editor de la revista, Ediciones Zeta. Tras la demanda interpuesta por Sánchez y después de años de dilatación por un recurso interpuesto por la revista, el Tribunal Supremo terminó condenando a Zeta a indemnizar con 300.500 euros a la artista por lo que consideró una filtración a 'Claro'.Pero no todo ha sido una lucha con enemigos para Marta Sánchez. El 9 de diciembre de 2011, sorprendió a sus seguidores saliendo al escenario de lo que entonces se conocía como el Palacio de los Deportes de Madrid, durante los Premios 40 Principales, montada en una Harley manejada por el piloto Fonsi Nieto, mientras ella interpretaba su tema discotequero 'Get together'. La moto y el ajustado mono dorado que llevaba la madrileña se interpretaron como un guiño a Britney Spears y al vídeo de su canción 'Toxic'; aunque en realidad, el principal referente estilístico de Sánchez, al menos en sus inicios, fue otra estrella de la música estadounidense, Madonna.Goyo Conde/ Rolando Gil ( /Cordon Press /Cordon Press)Además de en los escenarios, Marta Sánchez también se ha atrevido con los platós de televisión. Incapaz de mantener un perfil discreto o de renunciar a expresar lo que se le pasaba por la cabeza, también en antena ha protagonizado momentos memorables a lo largo de los años. Incluso tensos, como el que vivió en 2014 mientras participaba como jurado del espacio de Antena 3 'Tu cara me suena'. Sánchez, cansada de las bromas que otro de los jueces, Àngel Llàcer, hacía en el programa sobre ella —llegó a llamarla "Muerta Sánchez" por su actividad escasa en el formato—, decidió recriminarle su tono, en directo: "Ridiculizas en vez de reírte con la gente". En el año 2016, esta vez en la edición argentina de 'Mira quién baila', también fueron sonadas su espantada en plató después de una de sus actuaciones y las críticas recibidas por el jurado del concurso por los inconvenientes que ponía para ensayar. En la foto, junto a Llàcer en el concurso en el que coincidieron, en octubre de 2013.Europa Press Entertainment (Europa Press via Getty Images)En los últimos años, Marta Sánchez tampoco ha dejado de sorprender con ideas fuera de guion que le han hecho merecedora de los titulares más ingeniosos. Sin duda, uno de los momentos que más ha llamado la atención de la opinión pública en los últimos años fue cuando decidió ponerle letra al himno de España. Como si su pasión por la Armada española, demostrada con fervor en 1990, no le hubiera parecido suficiente muestra de patriotismo, en febrero de 2018 la cantante de 'Vivo por ella', durante un concierto en el Teatro de la Zarzuela que repasaba sus 30 años de carrera, se animó a cantar: "Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón". Apoyada por líderes políticos como Mariano Rajoy (PP) o Albert Rivera (Ciudadanos), poco después, en mayo, hizo lo mismo en un acto de Ciudadanos, de donde data esta foto.NurPhoto (NurPhoto via Getty Images)Hacer, decir y cantar lo que ha querido siempre convierte a Marta Sánchez en un valor seguro a la hora de defender ciertas causas. La suya, sin duda, ha sido la lucha contra el cáncer, como imagen asidua en las campañas de la marca Ausonia en su colaboración con la Asociación Española contra el Cáncer. El compromiso enlaza, además, con su vida personal: la hermana melliza de la cantante, Paz Sánchez, murió de cáncer de mama en 2004, a los 38 años. En una entrevista con EL PAÍS en abril de 2024, Sánchez declaró sobre su vida después de aquella pérdida: "Me sentí cabreada con Dios y con el mundo, pero he vuelto". En la foto, durante un acto de Ausonia en octubre de 2025, junto a Alejandra Rubio, nieta de la periodista María Teresa Campos.Europa Press Entertainment (Europa Press via Getty Images)