El rally Dakar mantiene sus planes en Arabia Saudí a pesar de la inestabilidad en la región provocada por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. La edición de 2027 ha sido presentada este martes en el auditorio del Instituto del Mundo Árabe en el centro de París y se disputará, si todo va según lo previsto, entre el 1 y el 15 de enero del próximo año, con salida y llegada a la Ciudad Económica Rey Abdullah (KAEC, en su acrónimo inglés). La ineludible y delicada situación geopolítica del país ha centrado varias de las intervenciones de las distintas autoridades durante la presentación, donde la actualidad deportiva ha quedado en segundo plano.“Sería imposible estar aquí hoy sin reconocer el momento en el que nos encontramos. Los acontecimientos recientes en la región han generado dudas, pero provisto también respuestas. Arabia Saudí es fuerte, nuestro sistema es fuerte y nuestras fronteras seguras. Nuestra atención sigue estando centrada donde debería: en proteger a nuestra gente y contribuir a la estabilidad de la región”, ha defendido el príncipe Khalid Bin Sultan Al-Abdullah Al-Faisal, presidente de la federación de automovilismo saudí.Su alteza ha querido subrayar que la reciente cancelación del gran premio de Fórmula 1 en el país fue una decisión de la promotora estadounidense Liberty Media y la Federación Internacional del Automóvil (FIA), asegurando que Arabia mantuvo en todo momento las capacidades para hospedar eventos de gran magnitud. “La vida diaria sigue, los deportes siguen formando parte del día a día de la gente, y la afición llena los estadios porque creen en la seguridad del país. Aquí encontrarán a un país preparado, hospitalario, que cree profundamente en la capacidad del deporte para unir a las personas”, ha rematado el miembro de la realeza durante su intervención en Francia.ASO, empresa organizadora, planteó una alternativa: la más sólida es una carrera con inicio en París y meta en MarruecosAnte el estallido del conflicto el pasado 28 de febrero, la empresa organizadora del rally, Amaury Sport Organisation (ASO), planteó entre bambalinas alternativas para salvaguardar la disputa de la prueba. Un Dakar con inicio en París y meta en Marruecos fue la más sólida de todas, pero queda de momento en la nevera. Con ochos meses por delante, las partes implicadas confían en que el conflicto habrá terminado. “En el contexto político actual, entendemos que pueda haber preguntas, y son legítimas. Como organizadores responsables, monitorizamos la situación con meticulosidad y prudencia en términos de seguridad, logística, servicios médicos y operaciones. La estabilidad a lo largo de las últimas semanas y el compromiso de nuestros socios resultan claves para nosotros”, ha comentado Yann Le Moenner, director general de ASO.Durante la presentación, el director del rally se ha limitado a desgranar la ruta de manera estrictamente técnica, cancelando su habitual ronda de preguntas y respuestas con los periodistas. David Castera, expiloto y máximo responsable de la prueba desde que desembarcó en Oriente Próximo, viajó a Arabia Saudí para participar de primera mano en la misión de reconocimiento de las 14 etapas hace unas pocas semanas, y personal de la organización sigue presente en el país ahora mismo. El recorrido de 8.400 kilómetros evita adentrarse demasiado hacia el este del territorio y no pisará Riad, la capital, como acostumbra. A nivel deportivo mantiene el equilibrio de los últimos años entre dureza, pistas rápidas y arena, con un récord de 5.320 kilómetros cronometrados.Aunque la salida está programada en la Ciudad Económica del Rey Abudullah, un megaproyecto a orillas del mar Rojo promovido en 2005 por el sexto monarca del país, la llegada de competidores y vehículos está prevista en la turística Yeda, unos 100 kilómetros al sur. Hasta el 28 de noviembre, cuando debería cargarse todo el material necesario para su transporte marítimo desde Europa, la organización tendrá margen para corregir rumbo si el conflicto en la región empeora.El Dakar inició su andadura saudí en 2020, poco antes del estallido de la pandemia. A pesar de los estragos de la covid-19 y un par de atentados que dejaron heridos dentro de la caravana, las siete ediciones disputadas hasta ahora en el país han transcurrido en su totalidad y en las fechas previstas. El rally mantiene un suculento contrato a cambio de varios millones de euros con las autoridades de Arabia hasta 2029, pero la última estrategia 2026-2030 publicada por el Fondo de Inversión Pública (PIF) del país ilustra la descapitalización en inversiones deportivas, que ni siquiera son mencionadas dentro del plan.Desde el estallido del conflicto en la región, el fondo ha anunciado su retirada de LIV Golf, donde arrojó más de 4.300 millones de euros desde su creación en 2022. También ha vendido sus participaciones en varios equipos de fútbol locales. Las Finales de la WTA tampoco volverán en 2027 a Riad, donde se establecieron hace dos años, y las ofertas de equipos propiedad del fondo para participar en la NBA europea han quedado congeladas.Volviendo al Dakar, la voluntad expresa de su director es la de ampliar horizontes y trasladarse a otra región, muy probablemente Asia, una vez finalice el vínculo con los saudíes. La posibilidad de aterrizar en China, con una industria automovilística cada vez más potente y global, gana enteros año tras año, y se espera que en el calendario del campeonato del mundo de rally-raid (W2RC) pueda entrar una prueba de la potencia asiática tan pronto como en 2027.