Aunque Arabia Saudí cuenta con terreno de sobra para asegurar un menú variado para los competidores, el país arábigo empieza a quedarse pequeño para los organizadores del Rally Dakar. Si bien más de la mitad de los 5.000 kilómetros de especiales serán novedosos para los pilotos y copilotos, los paisajes serán familiares en el bucle que ASO ha preparado para la edición de 2026, la séptima que el rally de rallies disputa en el país arábigo. La prueba arrancará el 3 de enero y terminará el día 17 en Yanbu, enclave en las orillas del mar Rojo muy conveniente por su cercanía a un puerto y aeropuerto internacional.
En la presentación de este sábado desde Les Comes, en la provincia de Barcelona, el director del Dakar quiso subrayar la importancia de facilitar la vida a todos aquellos que participan de la caravana, aunque a muchos el año nuevo les volverá a pillar en el avión. Más de 1.000 personas asistieron presencialmente en un evento retransmitido en directo en varias localizaciones físicas en los Países Bajos, Italia, República Checa y Chile. “Será un Dakar más simple a nivel de logístico, para que todo el mundo pueda vivirlo mejor. Evidentemente, seguimos en medio del desierto, pero este año todo será más fácil”, explicaba en conversación con EL PAÍS David Castera.






