Costa recuerda la necesidad de la UE de que haya estabilidad en el Cáucaso para asegurar el suministro energético

Con gestos y palabras, los líderes de Armenia y Azerbaiyán han exhibido este lunes ante los mandatarios europeos que están comprometidos con el acuerdo de paz que firmaron en agosto en la Casa Blanca. El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, anfitrión de la reunión de la Comunidad Política Europea en Ereván, capital armenia, ha aprovechado su discurso inaugural para dejar...

lo claro: “Hace casi dos años que no hay bajas en la frontera por tiroteos con Azerbaiyán. No tiene precedentes desde nuestra independencia [en 1991]”. Ha recogido el guante el presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíyev, en su discurso: “Estamos aprendiendo a vivir en paz”.

Las palabras del azerí han llegado a Ereván por videoconferencia desde Bakú. No estaba en la sala. Pero como se ha encargado de destacar Pashinyan, es la primera vez que un líder azerí participa en un evento celebrado en Armenia. Y ante un auditorio compuesto por los líderes de la Unión Europea, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y cerca de 40 jefes de Estado y primeros ministros del Viejo Continente, entre ellos, los presidentes de España, Pedro Sánchez; Francia, Emmanuel Macron; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; el premier británico, Keir Starmer, Alberto de Mónaco y el jefe de Estado ucranio, Volodímir Zelenski, más el jefe del Gobierno canadiense, Mark Carney