La Comisión Europea rechaza retrasar de nuevo la normativa, que ya ha sido aplazada en dos ocasiones y debería entrar en vigor en diciembre, pero defiende simplificar sus reglas

La Comisión Europea ha presentado este lunes sus propuestas para simplificar la ley europea contra la deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés), cuya entrada en vigor ha sido aplazada ya hasta en dos ocasiones por presiones de países y las industrias afectadas. Entre otros, ahora propone retirar de la lista de aplicación de la normativa el cuero y los neumáticos recauchutados, mientras que plantea introducir otros productos, como el café soluble.

A pesar de esta nueva excepción a una ley considerada un hito del Pacto Verde europeo —tan impulsado en el mandato anterior, como fuertemente atacado desde las elecciones europeas de 2024 que dieron más fuerza a los grupos de extrema derecha en el hemiciclo—, las organizaciones medioambientales han valorado positivamente la negativa de Bruselas a reabrir el texto de la ley. La normativa, pionera en el mundo, ha estado sometida desde sus inicios a constantes presiones de la industria y muchos países para rebajar su impacto y retrasar su implementación, que finalmente empezará a aplicarse a partir de diciembre de este año.