El italiano fue un ejemplo de superación tras una vida marcada por los accidentes
Unos destacarán la vida de Alex Zanardi (Bolonia, Italia, 1966-2026) como una concatenación de tragedias. Otros, en cambio, preferirán subrayar el éxito innegable de su mayor hazaña: renacer de un terrible accidente mientras competía en una carrera de coches, en Alemania, en el que perdió las dos piernas, y alzarse con cuatro medallas de oro y dos de plata en handbike –ciclismo adaptado– en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 y Río 2016. Un ejemplo de superación que provocó la admiración del mundo entero, y que le llevó a ganarse el apodo de Ave Fénix por esa capacidad de renacer de sus cenizas. Especialmente representativa fue la foto del atleta tras ganar el oro en Brands Hatch (Gran Bretaña), en la contrarreloj individual en la categoría H4, en la que el italiano levanta su bicicleta con una sola mano por encima de su cabeza.
La noticia del fallecimiento del boloñés, que en octubre hubiera cumplido 60 años, se hizo pública este sábado, más de cinco años después del último golpe que le dio la vida. Esta vez (2020), tras perder el control de su bicicleta durante una carrera benéfica en Italia, invadir el carril contrario y estrellarse contra un camión. El traumatismo craneal y las lesiones neurológicas que se derivaron de aquel brutal impacto le llevaron a ser intervenido en diversas ocasiones, y a retirarse de los focos.










