Madrid (EFE).- La ucraniana Marta Kostyuk se proclamó campeona del torneo individual femenino del WTA 1000 de Madrid tras vencer a la joven rusa, pupila de la española Conchita Martinez Mirra Andreeva por 6-3 y 7-5, en una final que terminó sin el tradicional saludo de ambas en la red.
Kostyuk elevó a doce sus victorias consecutivas. Invicta en tierra tardó una hora y 23 minutos en batir, por segunda vez en otros tantos enfrentamientos a Andreeva, principal favorita al título que estuvo excesivamente tensa e imprecisa a lo largo del partido.
Al final, tal y como es habitual en los partidos de la ucraniana, rechazó dar la mano, como es tradición, a una adversaria de origen ruso tal y como sucedió en las semifinales con Anastasia Potapova.
Una es ucraniana, otra rusa. Es ya habitual que las diferencias entre jugadoras de ambas nacionalidades se reflejen en la pista. Carecen de bandera en el recorrido del curso en el circuito las rusas y bielorrusas pero entre ellas saben la situación.
Especialmente Kostyuk que hace tiempo que ha advertido que no dará la mano a ninguna rival de Rusia o Bielorrusia que no haya condenado públicamente la invasión que comenzó hace cuatro años.






