Desde la manifestación central, celebrada en Málaga, María Jesús Montero y Antonio Maíllo reivindican a sus partidos como las auténticas expresiones de la mayoría social
La política andaluza marcó este viernes de principio a fin la manifestación central del Primero de Mayo. La jornada lo tenía todo para que fuera así. Para empezar, coincidía con el arranque de la campaña de las elecciones del 17 de mayo. Pero, sobre todo, tenía lugar en Málaga y no, como es habitual, en Madrid. Así que la ocasión sirvió para ver junta y con las baterías desplegadas contra el PP a buena parte de la izquierda que en las elecciones aspira,
ones-andalucia/2026-04-30/coronar-al-baron-del-sur-o-sumar-otro-rehen-de-vox-el-pp-se-la-juega-en-el-fortin-de-moreno.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/elecciones-andalucia/2026-04-30/coronar-al-baron-del-sur-o-sumar-otro-rehen-de-vox-el-pp-se-la-juega-en-el-fortin-de-moreno.html" data-link-track-dtm="">con las encuestas en contra, a desalojar de San Telmo a Juan Manuel Moreno. Y sirvió también para ver cómo Adelante Andalucía trata de mostrarse lo más distante posible, dentro del bloque progresista, del PSOE y Por Andalucía.
Antes de empezar la manifestación, los candidatos a la presidencia María Jesús Montero (PSOE) y Antonio Maíllo (Por Andalucía) tomaron la palabra para lanzar sus mensajes. Lo hicieron desde el mismo lugar, primero uno y luego otra. Siendo como son adversarios en las urnas, desde luego no se puede decir que fuera una imagen de unidad, pero sí desde luego de proximidad al menos en esta jornada en la que tocaba defender de los derechos de los trabajadores frente a la —coinciden ambos— amenaza de la derecha, destacando además la tarea de un gobierno del que son partícipes las fuerzas que ambos representan.






