Mojtaba Jameneí, aún en paradero desconocido, tiende la mano a sus vecinos árabes al sugerir que también sacarán provecho de la explotación de la vía marítima

Irán ha divulgado este jueves un discurso de su nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí, cuyo paradero aún se desconoce, en el que, como en los anteriores, el mandatario proclama la victoria de su país y la “humillante derrota” de Estados Unidos y de Israel, a quienes define como “los matones del mundo”. Leído o reproducido por los medios oficiales iraníes sin que tampoco en esta ocasión se haya escuchado su voz ni visto su rostro, ese mensaje con motivo del Día Nacional del Golfo Pérsico no se aparta de la retórica oficial sobre...

la guerra. Sí traza de forma clara la visión de Irán sobre la región para el día siguiente del final de la contienda.

Es lo que el mandatario de 56 años define como “un nuevo capítulo”, un nuevo orden regional y global en el que no hay lugar para Estados Unidos ni para Israel —esos “extranjeros que vienen de miles de kilómetros de distancia”— y en el que los pueblos de la región “son compañeros de destino”, ha afirmado en lo que parece un guiño a sus vecinos árabes. La guerra y los ataques iraníes a esos países han convertido una relación que ya era tensa y marcada por la rivalidad en una herida abierta que se antoja muy difícil de cerrar.