“Mi nieto hace atletismo, a ver si viéndome se pasa al fútbol”, afirma el veterano guardameta, que regresa a la portería en un homenaje a las categorías modestas tras retirarse con 43 años y prejubilarse como minero
Las teorías no siempre fundamentadas del fútbol aseguran que un portero alcanza la madurez a los 30 años. Entonces Ángel Mateos, de 70, irá sobrado este domingo a las cinco de la tarde cuando el CD Colunga se enfrente al Laviana en un partido correspondiente a la Tercera RFEF, la quinta categoría del fútbol español. El veterano cancerbero, toda una vida entre palos incluso tras retirarse a los 43 de las ...
categorías autonómicas asturianas, vuelve a ponerse los guantes para ser homenajeado como icono del deporte de Asturias. “Mi nieto hace atletismo, a ver si viéndome se pasa al fútbol”, bromea Mateos sobre el chaval, de 10 años, muy ilusionado por el reestreno del abuelo Ángel, en forma gracias a las pachangas y los torneos base en Asturias: “Tengo amigos que ahora pesan 90 kilos con una barriga tremenda, soplando y fumando en el bar; el deporte es sano y da calidad de vida”.
El hombre coge el teléfono con cierto apuro, frito estos días tras anunciar su reestreno en la portería. “Llevo toda la semana con este tema”, bromea el protagonista, quien afirma que más emoción siente “el nieto” que él, acostumbrado a partidos de todo pelaje. “No es futbolero, hace atletismo, mira que intenté meterlo, pero de momento no. Lo importante es que haga deporte”, señala el exminero, que dejó oficialmente el balompié cuando terminó la temporada en la que se prejubiló del carbón, a los 42 años.






