La velocista californiana, la atleta olímpica más laureada de la historia con 11 medallas, anuncia que intentará competir en Los Ángeles 28, a los 42 años

Allyson Felix dice que ya no es la jovencita asustada que miraba al mundo con la cabeza gacha, tratando de complacer a los demás, sin querer molestar a nadie, pero algo de su alma juvenil queda cuando anuncia en la revista Time que en octubre volverá a entrenarse para intentar formar parte del equipo norteamericano de atletismo en los Juegos de los Ángeles 2028. Estará, por entonces, cerca de cumplir 43 años....

La primera asociación de ideas que despierta lleva a Merlene Ottey, la velocista jamaicana de las tres platas y los seis bronces olímpicos que compitió hasta los 52 años, en los juegos de Sidney, a los 40, fue tercera en los 100m, y disputó los Juegos de Atenas a los 44. Debutó en 1980 y se retiró en 2012, ya con nacionalidad eslovena, en los Europeos de Helsinki.

Las similitudes acaban ahí, en la longevidad y en la calidad atlética. Personalmente, Ottey fue siempre una imagen silente, introvertida, ajena al ruido en el mundo. Fue atleta mientras el cuerpo le aguantó. Con su retorno, Felix, comprometida con la lucha feminista, quiere hacer una declaración de principios, y el corazón. “Hagamos algo atrevido, desoigamos a los que nos dicen que a los 40 hay que quedarse en casa criando a los hijos”, dice en Time. “No quiero lamentar no haberlo intentado. Y quiero regresar a casa”.