La decisión del quinto mayor productor de petróleo del planeta dinamita el cartel

Fractura colosal en el cartel petrolero. Emiratos Árabes Unidos, quinto mayor productor de petróleo del planeta y segundo del golfo Pérsico, ha anunciado este martes que abandona la OPEP, el ente que durante décadas ha marcado el rumbo del mercado del crudo y que ahora vive sus horas más bajas. Por un factor coyuntural ―la guerra de Irán, que ha provocado un peligroso doble bloqueo del estrecho de Ormuz― y por otro estructural ―la pujanza de los países de fuera del cartel, que no han dejado de ganar cuota en los últimos años―. Su decisión será efectiva este viernes, 1 de mayo, y liberará al país del corsé de las cuotas: podrá, en fin, bombear tanto como quiera. Eso solo le servirá a medio y largo plazo; a corto, la clausura de Ormuz le impide vender la mayor parte del petróleo y el gas que extrae.

La economía emiratí está sufriendo con crudeza la imposibilidad de exportar petróleo y sus derivados a través del estrecho, por el que fluye la quinta parte del petróleo y del gas natural licuado que consume el mundo. Y es, también, uno de los países que ha sufrido daños en sus instalaciones petroleras por las represalias iraníes. La guerra iniciada por Donald Trump y Benjamín Netanyahu contra Irán ha conseguido enfrentar a Teherán con sus vecinos ―también miembros de la OPEP―, lo que deja a la organización petrolera en una situación complicada.