El total de titulares cayó hasta el 63,9% entre 2008 y 2022, mientras aquellos con casas puestas en alquiler triplicaron su número
Convertirse en propietario de una vivienda ha pasado a ser hoy un sueño inalcanzable para una parte significativa de la sociedad. No era así hace tanto. De hecho, la todavía legítima aspiración de muchos ciudadanos de comprarse una casa emana de una tradición propietaria que ha distinguido a la sociedad española de la de otros países del entorno, más propensas al alquiler. Los datos sirven para detallar con precisión esta
s-de-300-euros-para-alquilar-y-de-30000-para-reformar-casas-vacias-las-claves-del-nuevo-plan-estatal-de-vivienda.html" data-link-track-dtm="">aspiración ahora insatisfecha: entre 2008 y 2022, 14 años, los hogares que residen en una vivienda de su propiedad han caído más de diez puntos, hasta representar el 63,9% del total; lo que ha provocado, a su vez, que aquellos atados a un alquiler se hayan elevado hasta el 19,2% en este tiempo. Sin embargo, esta deslocalización de la propiedad no ha afectado a los propietarios que poseen también viviendas que alquilan a otros: han pasado de representar el 3,4% al 9,8% del total.
Esta radiografía de la situación actual de la concentración inmobiliaria en España ha sido abordada por el Ministerio de Consumo en un estudio que se basa en la explotación de datos de la Dirección General de Catastro y de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) del Banco de España. “Los datos muestran que, desde la crisis de 2008, el modelo de sociedad de propietarios en el que la mayoría de la población podía acceder a la vivienda en propiedad y que durante décadas caracterizó a la sociedad española se encuentra en un claro proceso de deterioro", indica el informe.






