Exteriores condicionó la salida de un hombre a recoger el visado en Turquía, un requisito imposible desde Gaza que suspendió la resolución a la solicitud de asilo de toda su familia

Abdul Hamid Elaila, su esposa Samira y su hijo Wesam recibieron protección internacional de España el 1 de octubre de 2024, cuando se cumplía un año de guerra en su Gaza natal. El hermano mayor de Abdul estudió Ciencias Políticas en España en 1973 y se nacionalizó español. Además, Abdul y Samira tienen un hijo que reside en Sevilla desde hace años. Ese vínculo con España les permitió obtener asilo por extensión familiar. La legislación española permite extender la protección internacional a los familiares directos de quienes ya han obtenido asilo o protección subsidiaria, con el objetivo de mantener la unidad familiar. De este modo, pueden acceder a la misma protección sin tener que acredita...

r por separado los requisitos que la justificaron. Pero Abdul nunca llegó a salir de Gaza y murió allí el pasado 13 de abril. Su esposa aún está en el enclave.

Tras otorgarles el asilo, el Ministerio de Asuntos Exteriores citó a Abdul, Samira y Wesam en el Consulado General de España en Estambul, en Turquía, para recoger el visado que les permitía viajar a España. Pero salir de Gaza era imposible para la mayoría de sus residentes porque Israel mantenía las fronteras cerradas durante su asedio. Wesam logró llegar a Turquía tras pagar una enorme suma de dinero en el paso de Rafah en diciembre de 2024. El caso de sus padres muestra lo complicadas que son las evacuaciones de Gaza. Abdul padecía una enfermedad cardiaca que requería un tratamiento que no podía recibir en la Franja, y la falta de acceso a los medicamentos fue lo que causó su muerte. “Por desgracia, la concesión de la protección internacional por sí sola no fue suficiente”, lamenta Wesam, “nunca se llegó a ejecutar, ni se les facilitó el traslado”.