Con 30 años de historia, este espacio gestionado por voluntarios continúa con su labor social y manifiestos en favor de la paz, la libertad y la democracia
En las 1.059 casetas presentes en la Feria de Abril de Sevilla se bebe rebujito, manzanilla, cerveza, refrescos o agua;
adicion-de-tres-siglos.html" data-link-track-dtm="">también se come jamón, gambas, tortilla, montaditos o platos mucho más elaborados. La música no falta y el cante y el baile están presentes de forma constante. En una de ellas de nombre La Marimorena, ubicada junto a la portada en la calle Manolo Vázquez número 31, además de todo lo narrado suceden otro tipo de cosas.
De sus paredes no cuelgan fotos de flamencas ni de toreros. Tampoco hay imágenes de los monumentos más importantes de la ciudad. En su lugar hay cuadros con dibujos y viñetas reivindicativas en los que aparecen textos como “La paz no nace, se hace”, “Nuestra mirada en Palestina”, “Solidaridad con Ucrania” o una ilustración ―que tiene como autor a Raúl Nieto Guridi― con el lema de 2026: “Menos bombas y más claveles”. Demandas que han estado presentes desde que se fundara la caseta hace 30 años de la mano de la ONG Acciónenred Andalucía.
“La caseta tiene que ver con su identidad, pone el acento en una transformación social hacia un horizonte de profundización de la democracia. En ese sentido se reivindican los derechos humanos, la libertad y la paz”, explica Belén González, de 46 años y actual coordinadora del equipo dedicado a feminismo en Acciónenred.






