El Govern defiende la medida para rebajar los índices de “violencia juvenil”

Los grupos parlamentarios de Esquerra Republicana, los Comuns y la CUP elevan la presión sobre el Govern por el plan piloto para desplegar agentes de los Mossos d’Esquadra en centros de secundaria avanzado por EL PAÍS. Las tres formaciones han registrado solicitudes de comparecencia en el Parlament de las consejeras de Educación y de Interior para que detallen una iniciativa de la que, denuncian, se desconocen aspectos clave y que no ha sido presentada formalmente en la Cámara.

ERC ha ido más allá y ha reclamado a través de un comunicado una rectificación al Ejecutivo de Salvador Illa. Los republicanos critican que la medida se haya impulsado sin debate parlamentario ni consenso con la comunidad educativa y advierten de que puede tener efectos “discriminatorios” al señalar determinados centros. A su juicio, se trata de una propuesta “poco afortunada y populista” que, tal y como está planteada, “está abocada al fracaso”. El grupo republicano defiende, en cambio, un modelo de convivencia basado en reforzar los recursos educativos: más profesorado, personal de apoyo y una mejor adecuación de los espacios en aquellos institutos con mayor complejidad.