El primer ministro, Luis Arroyo, encabeza una rebelión ministerial que forzó la compra de F-16, pese a la oposición del presidente Balcázar
La controversia por la compra de 24 aviones de combate F-16 Block 70 al Gobierno de Estados Unidos ha dejado al descubierto la fragilidad del liderazgo del presidente de Perú,
tml" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/america/2026-03-21/el-primer-mes-de-jose-maria-balcazar-el-presidente-peruano-que-conversa-con-kant-y-hegel.html" data-link-track-dtm="">José María Balcázar, las tensiones internas en el Ejecutivo y un evidente alineamiento con los intereses de Washington. Dos de sus ministros lo desautorizaron públicamente, lo acusaron de mentir y terminaron imponiéndose a su decisión de postergar una adquisición valorada en 3.500 millones de dólares.
Balcázar, el tercer presidente interino del último quinquenio, se había resistido a aprobar la compra a la empresa estadounidense Lockheed Martin. Desde el viernes 17 —cuando canceló la ceremonia de firma del contrato— reiteró en al menos cuatro ocasiones que dejaría la decisión en manos del próximo gobierno electo, al tratarse de un compromiso de gran envergadura que, según su criterio, no correspondía a una administración transitoria.






