La federación internacional lo ve inviable y el país transalpino lo considera un ataque a su orgullo
La penúltima ocurrencia de Donald Trump —que la selección italiana, que no logró el pase para el Mundial de fútbol, sustituya al combinado de Irán, que sí lo consiguió en el campo— no ha recabado, de momento, ninguna aprobación entre las partes implicadas. Ni de la FIFA ni del país transalpino. La propuesta del enviado del presidente estadounidense, Paolo Zampolli, a la federación i...
nternacional de fútbol ha chocado, según las primeras reacciones, contra el reglamento y el orgullo herido de una nación que hace un mes culminó el gran fracaso histórico de no obtener el boleto por tercer Mundial consecutivo.
Fuentes de la FIFA afirmaron a este periódico que la sugerencia impulsada desde la Administración Trump tiene todos los visos de resultar inviable. Sobre todo porque, aunque Irán no acudiera a la gran cita, algo poco probable, la selección que le relevaría tendría que salir de su misma confederación, la asiática. En ese caso, la sustituta sería Emiratos Árabes Unidos, que perdió en la última ronda de Asia una eliminatoria contra Irak (esta selección se clasificó luego para el Mundial tras derrotar a Bolivia).













