Este tipo de iniciativas, en muchas ocasiones de carácter local, ofrecen alternativas al turismo de masas, abogan por la economía circular y dinamizan la vida cultural
De aquí a 2028, 775 hoteles se sumarán a los más de 16.600 hoteles que tiene España abiertos en la actualidad, una cifra surgida de un estudio de la consultora EY-Parthenon que da vértigo y que convive con la de las
rel="noreferrer" title="https://elpais.com/economia/2026-04-11/vivienda-obliga-a-retirar-mas-de-100000-anuncios-de-alquileres-turisticos-por-incumplir-la-normativa-desde-2025.html" data-link-track-dtm="">viviendas turísticas, en plena expansión desde hace años. Sin embargo, frente a la abrumadora oferta de hospedajes, en los últimos años ha cobrado peso otra manera de viajar, una opción para disfrutar del destino más allá de las zonas masificadas por el turista. El intercambio de casas gana adeptos año tras año y se posiciona como una alternativa a los alojamientos tradicionales idónea para conectar con la vida local. Aunque la idea de compartir no se limita solo al sector turístico, sino también al intercambio de libros o ropa.
“En la actualidad, España es el segundo mercado más importante en la plataforma, después de Francia y seguido de Estados Unidos”, apunta Pilar Manrique, portavoz del portal de intercambio de casas HomeExchange en España. Según Manrique, “el número de miembros activos en el país ha crecido más de un 400% en los últimos cinco años”. En un contexto marcado por el incremento continuado de los precios de los hoteles, la gran ventaja del intercambio de casas es el ahorro. Pero no es su único punto fuerte.






