La cobertura mediática de las agresiones machistas retrocede, según un estudio global, mientras crecen los contenidos propagados por el movimiento global antifeminista

Jess Michaels, superviviente de agresiones sexuales de Jeffrey Epstein desde 1991 hacía hincapié en ese año la semana pasada, durante una intervención en el festival de periodismo internacional de Perugia. “Esto llevaba pasando mucho más tiempo de lo que se habla en la prensa”, explicó Michaels. “Durante 30 años pensé que yo era la única persona a la que había violado y que era mi culpa”. Ella, como otras supervivientes, pide que no se deje de hablar ni de escribir sobre la violencia de género. Además, reclama que se haga desde la perspectiva de las mujeres, que se las escuche y que se explique hay un sistema de desigualdad que permite que estos crímenes sucedan.

Lo que pide Michaels es lo que, precisamente, sucede cada vez menos en la prensa, según un nuevo estudio titulado The Global Misogyny News Coverage Tracker, (Seguimiento de la misoginia global en la cobertura de noticias) que ha analizado 1.140 millones de artículos publicados en Internet entre 2017 y 2025 para detectar la presencia de contenidos que hablen de violencia de género. El resultado es que la cobertura de abusos machistas y de la violencia contra las mujeres alcanzó en 2025 su nivel más bajo en los últimos nueve años. Eso, a pesar de haber trascendido crímenes como los de Jeffrey Epstein, que se calcula que abusó de mil mujeres durante décadas, o las violaciones continuadas a Gisèle Pelicot por más de 80 hombres.