El artista que se atrevió a desafiar el género cuando todavía no era un debate público sigue haciendo música y dejando frases para la posteridad. Su última aventura es una ‘tiny mesa camilla’ en la que, junto a otros artistas, recrea un clásico

“Es la revolución. Este hombre ha conmovido el panorama musical”. Así presentó Jesús Quintero a Rafael Ojeda Rojas, Falete, (Sevilla, 48 años) en Ratones Coloraos, donde poco antes del lanzamiento de su primer álbum, Amar du...

ele, el mítico presentador dio a conocer al artista al gran público. Su voz, su arte y su desparpajo cautivaron a un país que no estaba acostumbrado a ver a un hombre lucir vestidos en prime time. Se convirtió en un icono para muchas personas que, más allá de su orientación sexual, admiraban en él su forma de no adscribirse a un género, o acaso fluir entre dos.

Por aquel entonces, las palabras “persona no binaria” eran más de la academia que de la calle. “Pensaba que ser un referente era un título que me iba demasiado grande, porque yo no estoy haciendo nada fuera de lo común”, explica. “Simplemente, soy así. Cuando pasaron los años, me dí cuenta de que era necesario para mucha gente a la que podía ayudar a romper estereotipos. Desgraciadamente, la discriminación todavía sigue existiendo. Lo he hecho siempre desde la naturalidad y desde el ser que soy. No soy más que lo que veis y no ha sido nada impuesto, porque hago las cosas de corazón. Y lo voy a seguir haciendo mientras esté aquí, porque soy muy feliz”, asegura.