La Asamblea Nacional inició las gestiones para renovar al 70% de los magistrados del Supremo, un movimiento que reduce la influencia de Maduro y Cilia Flores del Poder Judicial

El Gobierno de Delcy Rodríguez prepara una renovación profunda del Tribunal Supremo de Justicia. Este martes la Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por el chavismo, dio el primer paso de un proceso que culminará en una sustitución masiva de jueces del Tribunal Supremo de Justicia. Los diputados aprobaron el nombramiento de una comisión preliminar para las nuevas postulaciones judiciales, un procedimiento constitucional que desembocará en el nombramiento de una buena porción de nuevos en una instancia clave de la Justicia venezolana.

Fuentes conocedoras de este plan dan por descontada la salida de 12 de 20 jueces, una cirugía que cambiará cerca de un 70% de su composición actual. El procedimiento está destinado a eliminar las influencias personales del expresidente, Nicolás Maduro, pero sobre todo de su esposa, Cilia Flores, de los hilos del Poder Judicial. La vía administrativa para la salida de los magistrados será la jubilación, según las mismas fuentes. El anuncio de los retiros, que debería recaer en el propio tribunal, no se ha hecho oficial todavía.