El fiscal general detalló la conversación en la que el chatbot recomienda al tirador la mejor manera de efectuar el ataque: “Si hubiera sido una persona al otro lado de la pantalla, la acusaríamos de asesinato”
Las autoridades de Florida han anunciado este martes que han iniciado una investigación criminal contra la empresa de inteligencia artificial OpenAI, en relación con un tiroteo que dejó dos muertos en una universidad el año pasado.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, hizo el anuncio en una conferencia de prensa en Tampa. El fiscal explicó que las conversaciones entre el sospechoso y ChatGPT, el chatbot de la compañía, indican que el sistema le sugirió al tirador qué tipo de arma o qué municiones utilizar, si el ataque debía realizarse a corta distancia, en qué momento del día el lugar estaría más concurrido y en qué zonas del campus podría encontrar una mayor concentración de personas.
“ChatGPT ofreció asesoramiento significativo al atacante antes de que cometiera estos crímenes atroces”, dijo Uthmeier. “Si hubiera sido una persona al otro lado de la pantalla, la acusaríamos de asesinato. Por supuesto, ChatGPT no es una persona, pero eso no exime a nuestra oficina ni a mi equipo de fiscales de la obligación de investigar si existe responsabilidad penal por parte de una corporación”, agregó.











