En un partido de empate a un gol al final de los 90 minutos, el portero madridista se erigió como el salvador del equipo español, al igual que contra el Paris Saint-Germain en semifinales

El Real Madrid se convirtió este lunes en campeón de Europa juvenil por segunda vez tras vencer en los penaltis al Brujas (2-4), en una final en la que su portero Javi Navarro volvió a ser clave en el desenlace desde los 11 metros. En un partido de empate a un gol al final de los 90 minutos, Navarro se erigió como el salvador del equipo español, al igual que contra el Paris Saint-Germain en semifinales. Juventud, divino tesoro. En un curso complicado en el seno del club madrileño, con el primer equipo bordeando la temporada en blanco tras la eliminación ante el Bayern, los ‘cachorros’ del Juvenil A dieron una alegría a la afición ‘merengue’ con la consecución de su segundo título continental de la categoría.

Si en 2020 fue el equipo de Raúl González con piezas con Miguel Gutiérrez, Sergio Arribas o Antonio Blanco, esta vez los muchachos de Julián López, liderados por Dani Yáñez, Jacobo o Diego Aguado, entre otros, abanderan otra ilusionante generación sobre la que proyectar ciertas decisiones a futuro. Si Álvaro Arbeloa, entrenador del primer equipo, confió en el talento de Thiago Pitarch para corregir las fallas de la primera plantilla, ahora tendrá un filón a final de temporada para despertar las esperanzas del Bernabéu. Pase lo que pase, los de Julián López serán siempre recordados por ser los artífices de ‘La Segunda’.