Sin aliados, y cuestionando las ideas que se tienen sobre la supervivencia en el mundo animal, este ave ha consolidado su liderazgo gracias a una genuina estrategia de combate

Un loro en peligro de extinción ha demostrado que convivir con una discapacidad no es impedimento para conseguir una posición privilegiada dentro de su grupo. Su nombre es Bruce, un kea que vive en una reserva de vida silvestre en Nueva Zelanda. Este ave carece de su pico superior. En el mundo de los animales, eso podría dejarlo en una situación de vulnerabilidad ante confrontaciones por el espacio, la comida o el estatus. Sin embargo, su historia es distinta: Bruce es el macho alfa.

Este ave no repite las mordidas ni la forma habitual que tienen los kea de fijar el cuello del rival para dominarlo. En su lugar, avanza de frente, se proyecta, impulsa su cuerpo contra el de su adversario y usa su pico inferior, el único que tiene. Así lo documenta una investigación que se publica este lunes en la revista Cell Press.

Alex Grabham, investigador de la University of Canterbury (de Nueva Zelanda) y autor principal del estudio, cuenta que Bruce es capaz de aplicar su estrategia en distancias cortas y también en más largas distancia o en pleno movimiento. Se trata de una técnica irreplicable por sus congéneres: la anatomía de los kea —con el pico superior cubriendo el inferior— les impide imitar ese tipo de ataque.