Los sindicatos y el Gobierno regional firman este lunes el acuerdo para reactivar el incentivo económico en la única comunidad autónoma que no lo aplicaba

Han pasado 14 años desde que el PP congelara la carrera profesional sanitaria en Castilla-La Mancha. En 2012, el Gobierno de María Dolores de Cospedal adoptó esta decisión dentro de una oleada de recortes en los servicios públicos que la entonces presidenta regional justificó en la “ruinosa” herencia de su predecesor, José María Barreda. Recuperarla ha sido una reivindicación histórica de los sindicatos de la región y un objetivo del Ejecutivo del socialista Emiliano García-Page que, ha tardado, sin embargo, más de dos lustros en llegar. Este lunes, el Gobierno de Page y los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) rubricarán el preacuerdo alcanzado el pasado 14 de abril, apenas dos semanas después de que arrancaran las negociaciones y de varias protestas de los facultativos a las puertas de los hospitales.

La carrera profesional sanitaria es un sistema que permite al personal estatutario de la sanidad pública, tanto fijo como temporal, mejorar su remuneración vinculándola a cuestiones como la formación, la actividad docente e investigadora, la calidad de la práctica asistencial o la experiencia. El Ejecutivo de García-Page la blindará, además, a través de una ley “para evitar que en un futuro alguien pretenda paralizar la carrera profesional de los sanitarios de Castilla-La Mancha”, como ocurrió en la época de Cospedal, subrayan fuentes de la Consejería de Sanidad. La recuperación de este derecho, que el Ejecutivo cuantificará “a lo largo de estos meses” y que según manifestaba hace unos días la portavoz, Esther Padilla, requerirá “una inversión millonaria”, se afronta, señalan en ese departamento, tras “la recuperación de todos los destrozos realizados en esa etapa negra del PP”.