Rafael Martínez |
Madrid (EFE).- El juicio del caso mascarillas llega al ecuador, ahora sí con los presuntos contratos irregulares sobre la mesa y un escenario que sitúa al comisionista Víctor de Aldama como uno más en el Ministerio, al exasesor Koldo García como el transmisor de todo y de todos y al exministro Jose Luis Ábalos firmando como responsable último.
La segunda semana de la vista oral que se celebra en el Tribunal Supremo ha centrado la mirada en lo sustancial: los contratos de mascarillas que dos empresas públicas dependientes del Ministerio de Transportes adjudicaron a Soluciones de Gestión, la empresa de la trama. 12,5 millones de euros a Adif y 24,2 a Puertos del Estado.
Así ha transcurrido la segunda semana de juicio:
Ninguno de los tres acusados se ha librado de testimonios en su contra. La expresidenta de Adif, un guardia civil y un ex alto cargo de Puertos del Estado colocan a Aldama como alguien que, en la práctica, era parte integrante de Transportes con acceso directo al ministro. A Koldo, como la correa transmisora. La persona que siempre está detrás de la puerta o al otro lado del teléfono. «El señor Koldo te va a llamar», comentó el exjefe de gabinete de Sanidad, según palabras del entonces ministro Salvador Illa.












