Cinco millones de vecinos se registraron para una venta inicial, pero pocos tuvieron acceso a ‘tickets’ de precios razonables: o no quedaban o costaban miles de dólares

Da igual cómo de deportista —en activo o de sofá— sea uno: los Juegos Olímpicos son de esos eventos a los que ir una vez en la vida. Así que muy felices se las veían los vecinos de Los Ángeles cuando, a finales de 2025, supieron que tendrían acceso preferencial a una venta de entradas para sus terceros Juegos, los de verano de 2028.

-14/inicia-el-registro-para-obtener-entradas-a-los-juegos-olimpicos-de-los-angeles-2028.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/us/2026-01-14/inicia-el-registro-para-obtener-entradas-a-los-juegos-olimpicos-de-los-angeles-2028.html" data-link-track-dtm="">A principios de enero comenzó el registro, previa comprobación del código postal. Había que esperar hasta finales de marzo, cuando abriría el periodo de compra. Pues bien, la espera ya ha acabado. Y la esperanza.

Comprar entradas para los Juegos ha sido una frustración cívica común. Y eso en una ciudad acostumbrada tanto a hacer largas filas como a pagar cantidades ingentes de dinero por todo, de un té matcha a un concierto de Taylor Swift. Los problemas empezaron antes incluso de comprar. Algunos residentes recibieron correos de confirmación, otros no, no estaba claro el motivo. Después, se supo que había un decalaje de varios días, dando citas para comprar en distintas jornadas. Quienes no tuvieron ese mail, pudieron entrar en una compra posterior (espóiler: ahí no quedaba nada). Según informa la oficina de LA28 —así se hace llamar— a EL PAIS, más de cinco millones de personas se registraron para la compra.