Las agencias de viajes tradicionales y las plataformas ‘online’ tienen cada una su público, pero también convergen cada vez más. La edad, el presupuesto y el destino son las principales razones que hacen que los clientes se decanten por una opción u otra

La aparición de internet y del teléfono móvil inteligente han marcado un antes y un después a la hora de

ta-por-calahorra-la-ciudad-de-la-verdura-y-por-la-vecina-pradejon-villa-champinon.html" data-link-track-dtm="">organizar una escapada. Sin embargo, las agencias de viajes no han desaparecido. Uno entra en una de las tiendas de Pangea en Madrid o escucha hablar a Gonzalo Gimeno, consejero delegado de Elefant Travel, una agencia de viajes de lujo a medida, y es como si no existieran los dispositivos electrónicos, ni hubiera información gratuita en la red. Eso no significa que estas empresas no recurran ni desarrollen herramientas tecnológicas propias. Han evolucionado y ya no se limitan a emitir billetes de avión, de tren y de barco. Escuchan al cliente, imaginan el viaje con él y se lo diseñan a su gusto. La diferencia entre las agencias de viajes y las plataformas online radica en que da más confianza que te atienda una persona que un chatbot, sobre todo a la hora de pagar y de gestionar un percance.