La demora en el procesamiento de las actas expone las debilidades del sistema electoral

El conteo de los votos en Perú avanza con lentitud. Pasadas 24 horas desde el cierre de los colegios electorales, las actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) alcanzaban en la noche del lunes poco más del 60,7%. Los porcentajes de cada uno de los 35 candidatos apenas han variado desde el arranque. Keiko Fujimori, de la conservadora Fuerza Popular, se mantiene al frente con el 16,9% de los votos, seguida de cerca por otro ultraderechista, Rafael López Aliaga, con el 13,7%. Muy cerca en la pelea por el segundo puesto, y el pase a la segunda vuelta del 7 de junio, está Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, con el 12,4%. La diferencia es mínima y la pelea final entre los dos posibles rivales de Fujimori está abierta.

En 2016, la ONPE tardó diez días en procesar el 100% de las actas de la primera vuelta, donde a la postre el economista Pedro Pablo Kuczynski derrotó a Keiko Fujimori. En 2021, la ciudadanía esperó cinco días para tener la certeza de que el maestro sindical Pedro Castillo pasaría a segunda vuelta, también contra la hija de Alberto Fujimori. En 2026, nada parece haber cambiado: la demora envuelve a un proceso largo y complejo por la cantidad de candidatos y lo ajustado de los resultados.