El PP cree que las posiciones de Vox rozan ya la barrera de lo incomprensible para sus votantes
Casi mes y medio después del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y con el conflicto extendido por la región, la derecha española ha empezado a asumir que no basta con denunciar a Pedro Sánchez, situarle fuera del marco común europeo y, sobre todo, despachar estos acontecimientos devastadores, con
-12/la-guerra-de-iran-un-cambio-irreversible-en-el-engranaje-energetico-que-mueve-el-mundo.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/economia/2026-04-12/la-guerra-de-iran-un-cambio-irreversible-en-el-engranaje-energetico-que-mueve-el-mundo.html" data-link-track-dtm="">consecuencias posibles en todo el mundo, como un simple ardid del presidente para tapar sus problemas internos. Apuntar a que esta crisis es “una cortina de humo” de consumo español, nacional, ya no puede sostenerse.
No es la del PP la misma actitud que la del Partido Popular Europeo, con fuertes diferencias internas sobre la posición que hay que adoptar pero donde sobresale el malestar con Estados Unidos y la petición de contención, también a Israel. Si Sánchez sostiene y mantiene el “No a la guerra”, el resto, incluido el Reino Unido, fuera de la UE pero actor fundamental en el concierto internacional, proclama: “No es nuestra guerra”. El PP se desliza hacia un cambio de discurso, con llamadas a la paz y a la diplomacia, aunque se resiste a mencionar a los actores principales. No se habla de Estados Unidos, de su presidente, Donald Trump, ni del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.






