Una ley que obligaba a los hombres a pedir permiso para pasar más de tres meses en el extranjero desata la indignación y obliga al Gobierno a introducir cambios

Alemania lleva preparándose para la guerra desde que Rusia invadió Ucrania, hace más de cuatro años. Pero a pesar del fuerte incremento de su gasto en defensa, que este año superará los 100.000 millones de euros ―con el objetivo de contar con “el ejército convencional más poderoso de Europa”―, esto no se podrá lograr sin soldados. Conscientes de ello, las autoridades han emprendido una gran campaña para hacer atractivas las Fuerzas Armadas ent...

re los jóvenes: lograr que haya suficientes voluntarios y evitar, así, tener que recurrir a la temida mili obligatoria.

Sus esfuerzos se vieron empañados estos días, cuando el diario Frankfurter Rundschau llamó la atención sobre un apartado de la nueva Ley de Modernización del Servicio Militar, que había entrado en vigor a inicios de año y que reinstauraba el servicio militar (aunque, por el momento, voluntario) después de 15 años suspendido. Ese apartado había pasado inadvertido hasta entonces, pero establece que los hombres de entre 17 y 45 años tienen que solicitar a la Administración una autorización para estancias de más de tres meses en el extranjero, independientemente de si hay o no una situación de tensión. Una ola de críticas se extendió por todo el país en plenas vacaciones de Pascua.