El aumento de las campañas publicitarias de las Fuerzas Armadas alemanas en busca de nuevos reclutas y la amenaza rusa que se cierne sobre Europa parece haber calado entre los jóvenes. El número de reclutas en el ejército ha aumentado a un ritmo inédito en los últimos años, una alegría para el Gobierno del democristiano Friedrich Merz, que quiere elevar a 260.000 los efectivos en los próximos años con la ayuda de un nuevo servicio militar, en principio, voluntario.
A la espera de que el próximo 27 de agosto se apruebe el nuevo modelo de servicio militar diseñado por el ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, para que entre en vigor a principios de 2026, el interés por enrolarse es mayor de lo esperado.
Según datos del Ministerio de Defensa, hasta el 21 de julio ya se habían reclutado a cerca de 13.750 nuevos soldados —una cifra que incluye tanto a los soldados en servicio activo como a los procedentes del servicio militar voluntario—, lo que supone un aumento del 28% con respecto al mismo periodo del año anterior. Está, por lo tanto, al alcance de la mano superar con creces el objetivo de 20.000 nuevas incorporaciones militares fijado para el año en curso. Desde el Ministerio de Defensa atribuyen este aumento tanto a su estrategia publicitaria para hacer más atractivo el ejército como a las tensiones internacionales en materia de seguridad, que han llevado al Gobierno alemán a calificar como urgente la necesidad de aumentar el número de efectivos.









