Suena raro que quien reclama que se rectifique la deriva autodestructira de la izquierda española, Gabriel Rufián, sea un independentista catalán, pero enlaza con la historia del partido republicano

Gabriel Rufíán quiere repetir en 2027 la historia de éxito de Pablo Iglesias en 2014. Ahora mismo parece un objetivo imposible, pero también lo parecía en 2014 y sin embargo ocurrió. La urgencia para lanzarse a este reto es más o menos la misma que hace 12 años empujaba al núcleo impulsor de Podemos. Entonces se trat...

aba de desalojar del Gobierno de España a una derecha corrupta hasta el esperpento. Ahora se trata de evitar su retorno. Con dos agravantes que le añaden gravedad. El primero es que ahora el PP va de la mano con la ultraderecha fascistoide que crece bajo el impulso global de Donald Trump. Lo que le convierte en una amenaza de involución antidemocrática. El segundo es que el PP de Feijóo no ha mostrado ruptura alguna con el PP de Rajoy ni remordimiento por sus latrocinios, pese a que los juicios a sus exdirigentes y exministros que todavía se están sustanciando, los ponen permanentemente de relieve.

Las preguntas que Rufíán plantea al otra vez dividido universo de las izquierdas son estas: ¿Queremos eso para España? ¿Qué debemos hacer para evitarlo? Las respuestas obtenidas hasta ahora son más bien decepcionantes, tanto en su partido como desde las demás fuerzas interpeladas.