La ministra Mónica García subraya que el acto con Delgado se hace al margen de los partidos, IU defiende un “diálogo entre militancias” y la propia ERC lo desvincula de futuras listas
Hace un año que el CIS de José Félix Tezanos comenzó a preguntar de manera constante por Gabriel Rufián como presidenciable. Entre aquellos que optaban por un candidato, el barómetro de febrero de 2024 colocaba al portavoz de ERC en el Congreso en noveno lugar y señalaba que tan solo el 0,7% de los encuestados lo escogía como su preferido para ocupar La Moncloa. Desde entonces, su apoyo ha crecido exponencialmente. El último estudio de enero lo sitúa en cuarta posición con el 6,7% (por detrás de Sánchez, Abascal y Feijóo).
En julio del año pasado Rufián se arrancó en X con una propuesta de lista plurinacional de izquierdas para las generales y desde entonces su nombre ha estado en las quinielas para dirigir un futuro proyecto capaz de unir a todas las formaciones bajo una única papeleta y contener así el auge de Vox. Tras hacerse público este fin de semana que participará el próximo día 18 en un acto en la capital con el diputado autonómico de Más Madrid Emilio Delgado para hablar sobre el futuro de la izquierda, y después de constatar los malos resultados para el espacio político en Aragón, el debate ha tomado fuerza. De momento, tanto ERC como EH Bildu (también compartirá otra charla con el parlamentario Oskar Matute) han desligado estos eventos de una futura lista conjunta. Y desde los partidos de Sumar han enfriado también la posibilidad.






