La antigua modelo brasileña y exembajadora en la ONU habla en una entrevista sobre su expulsión de EE UU, que atribuye a maniobras de su expareja, y sobre un vuelo en el avión de Epstein
Tras prácticamente media vida en Estados Unidos, la brasileña Amanda Ungaro, de 41 años, fue expulsada del país el pasado octubre. Había estado tres meses infernales en un centro de detención hasta ser deportada, como han sido más de 600.000 inmigrantes desde que Donald Trump regresó a ...
la Casa Blanca en enero de 2025 y anunció, desbocado, “la mayor deportación de la historia”.
Lo singular en el caso de esta antigua modelo que trabajó en la ONU es que, de la mano de su expareja y padre de su hijo, el empresario Paolo Zampolli, Ungaro había compartido en el pasado veladas con los Trump en la mansión familiar de Mar-a-Lago, incluida la fiesta para dar la bienvenida a 2022, que ahora recuerda como uno de esos eventos “aburridísimos de seis horas”.
Ambas parejas compartieron otras Nocheviejas, una fiesta infantil de Pascua en la Casa Blanca, un 4 de Julio… Todo puntualmente documentado en Instagram por Zampolli, la persona que presentó a Melania y a Trump, nombrado enviado especial para alianzas globales por su amigo. La brasileña y el italoestadounidense, que rompieron en 2023 tras dos décadas de relación, mantienen una agria batalla por la custodia de su hijo, G., de 16 años.






