El valenciano, periodista y estrella de la radio local en sus inicios, muy vinculado a Unai Emery, ha acabado convertido en el jefe de uno de los mejores clubes de Europa

El Aston Villa, que este domingo reanuda la Premier en el estadio del Nottingham Forest, aprovechó el parón para buscar unos días de sol y sosiego en un resort de Murcia. El equipo llega al campo de entrenamiento y todo el mundo saluda a Damià Vidagany (Llíria, Valencia; 51 años), vestido con la ropa del club y unas zapatillas, las Adidas Samba que calza medio planeta, con los colores corporativos: el granate y el azul celeste. El ejecutivo, uno de los numerosos españoles que hay en Villa Park desde que llegó Unai Emery al banquillo...

, es el CEO de fútbol del club de Birmingham. Damià responde a los saludos con bromas improvisadas mientras se protege de la luz con unas gafas de sol de Dolce & Gabbana. Aquel joven que estudió Periodismo en Valencia y que entró en la profesión haciendo las crónicas del equipo de baloncesto de su pueblo, Llíria, jamás imaginó que acabaría siendo el cerebro de uno de los mejores clubes del mundo.

“Yo fui un jugador de baloncesto frustrado”, comienza a contar Vidagany, ya en el Hotel Hilton La Torre, por donde circulan muchos extranjeros que han viajado para jugar al golf. “Muy pronto me di cuenta de que no iba a llegar a profesional y una forma de seguir vinculado al deporte era el periodismo. Lo primero que hice fueron crónicas de tres líneas del Llíria para el Marca”. Aquel periodista incipiente, con solo 19 años, pasó de Marca a Superdeporte, donde hizo su primer viaje como cronista para cubrir un Fuenlabrada-Pamesa Valencia. “Luego me pasaron a hacer fútbol. Yo no solía ir a Mestalla, pero con siete u ocho años, mi padre me llevó a ver al Valencia contra el Athletic de Javier Clemente. Mi padre, que tenía una pequeña empresa de construcción, no se podía permitir llevarme a todos los partidos”.