Sin el apoyo del Ministerio de Cultura, la ciudad prepara la licitación de la obra de un gran auditorio que costará 210 millones de euros y para la que tampoco tiene aún los financiadores privados que necesita

Tendrá una gran sala con capacidad para 1.900 espectadores y otra, más pequeña, para medio millar. Contará con numerosas instalaciones, como zonas de ensayo o restaurantes. Y será, posiblemente, el nuevo icono de Málaga. Pero de momento, eso sí, todos los verbos deben utilizarse en futuro porque el Palacio de la Ópera solo es posible verlo en imágenes recreadas por ordenador. Es la gran espina cultural que arrastra la ciudad desde hace décadas y su alcalde, Francisco de la Torre (PP), está decidido a sacársela a partir de la ...

financiación propia y con la aportación de empresas y mecenas privados que, confía, pagarán la mitad de los 210 millones de presupuesto. La Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga también pondrán su parte, mientras que el Ministerio de Cultura ha rechazado hacerlo porque no lo considera una prioridad. “Todavía hay tiempo para que se sume, porque es un proyecto muy importante para Málaga”, explica De la Torre durante una conversación con EL PAÍS en la que confía que la licitación de las obras sea “en pocas semanas” y las obras puedan arrancar este año.