El servicio militar alemán es un recordatorio de que el cuerpo de los hombres pertenece al Estado. Y ese varón sometido todavía pretende someter a “su mujer” cuando llega a casa
Se ha liado un poco en Alemania porque una nueva ley de la mili obligaba a los hombres de entre 17 y 45 años a pedir permiso para salir del país más de tres meses. Menos mal que el Parlamento ha reculado y ahora dice que mientras no haya guerra pueden ir y venir a su antojo. ...
Lo que sí recibirán los hombres y mujeres alemanes mayores de 18 años es un formulario para evaluar su motivación y aptitud para el servicio militar. Lo recibirán también las mujeres, pero solo ellos tendrán la obligación de responder, además de pasar un reconocimiento médico y decir dónde viven para que puedan estar localizables en todo momento. Y yo me pregunto: ¿por qué la idea de someter exclusivamente el cuerpo de los varones a la guerra no hace que toda Europa ponga el grito en el cielo?
El pacto implícito en esta medida es que el cuerpo de los hombres pertenece al Estado y por tanto a la ley. Que en el seno de Europa, los varones pueden tener libertad de pensamiento pero no libertad de cuerpo. ¿Y cómo puede ser que no estén todos los hombres de Europa clamando en su contra? La razón por la que los machos aceptan someter su cuerpo al Estado es porque hay una contrapartida implícita en esta exigencia y es que cuando llegan a casa ellos son la ley. O dicho de otra manera: el cuerpo de los hombres pertenece al Estado, pero, en contrapartida, el de las mujeres pertenece a los hombres.









