Los rojiblancos ganan su primer partido en el Camp Nou en la era con una defensa remendada y un plan de ataque letal para el sistema Flick

La primera victoria en el Camp Nou de Diego Pablo Simeone que acerca a las semifinales de la Liga de Campeones al Atlético de Madrid mezcló bien su libreto más clásico con el que ahora estila. Sus futbolistas salieron dispuestos a arriesgar con la pelota saliendo desde atrás para atraer la presión al área de Musso y romper la...

adelantada defensa del Barcelona buscando espacios. Durante el primer cuarto de hora el Atlético tuvo ese pelaje, pero cuando se vio sometido recuperó el aire perdido de equipo sólido cuando se repliega en campo propio. “Defendimos ordenadamente para que ellos no pudiesen progresar. Es muy difícil, ante el equipo que juega posiblemente el mejor fútbol de Europa junto con el PSG y el Bayern. Lo hicimos desde un trabajo colectivo”, analizó satisfecho Diego Pablo Simeone,

El ejercicio de resistencia defensiva tuvo el mérito de ser protagonizado por jugadores que ofrecen dudas defensivas o que hasta hace poco no pasaban por su mejor momento. Nadie encarna esto último como Robin Le Normand, convertido en jefe de la defensa en un escenario y ante un rival tan exigente. Sobrado para imponerse al decadente Lewandowski, el central hispanofrancés también estuvo certero en cruces e intercepciones cuando tuvo que desplazarse a zonas laterales.