La policía catalana detecta un aumento de lesiones entre jóvenes en el área metropolitana
Los Mossos d’Esquadra llevan tiempo dándole vueltas al problema de las bandas latinas. “Pero huyamos del concepto latino”, insisten, de salida, fuentes policiales sobre la denominación de un fenómeno que desde que apareció, a principio de los 2000, ha mutado y abrazado la multiculturalidad. Hace una década, la policía catalana aplicó mano dura: creó una unidad específica, llevó a cabo varias operaciones sonadas y dio por superado el problema. Pero ahora han vuelto a saltar las alarmas. “En determinadas zonas de Cataluña, vemos jóvenes viol...
entos y si no se hace una intervención, puede acabar en problemas graves”, resume una fuente policial. Para ello, preparan un plan específico, dirigido por la Comisaría General de Información, que pretende involucrar también al área de investigación y territorial, así como a actores no policiales. Se rige por una filosofía con tres patas: prevención, intervención y, llegado el caso, supresión.
El panorama dista mucho del de mediados de los 2000, en el que los enfrentamientos entre bandas provocaron muertos y heridos, y una situación de tensión ante la dificultad de su abordaje. Aquel escenario se dio por superado, pero en los últimos años los Mossos han detectado de nuevo actitudes violentas. “Hay un aumento de delitos contra las personas, irascibilidad, fricciones entre jóvenes, tenencia de armas en la vía pública... Un aumento del riesgo”, resumen fuentes policiales implicadas en la elaboración del nuevo plan, que nace de la actual jefatura de los Mossos. Aunque ya en octubre de 2024, los servicios de información empezaron a monitorizar de nuevo un fenómeno que nunca desapareció. “Las bandas siempre han existido y existirán”, admiten fuentes policiales, que aseguran que solo les preocupan si llevan aparejados comportamientos violentos y delictivos.






