Con difusos límites éticos y sin una regulación clara, las plataformas de predicción apuestan el dinero de sus clientes a cualquier cosa: el futuro de unas elecciones, si lloverá o el próximo Bayern-Real Madrid

¿Quién será el próximo James Bond? ¿Invadirá el ejército estadounidense el territorio iraní? ¿Anunciará Taylor Swift un embarazo antes de su boda con Travis Kelce? ¿Será 2026 el año en el que Jesucristo vuelva a pisar la Tierra? Por descabellado que parezca, todo es susceptible de convertirse en una apuesta. Pero lo que antes se quedaba en una simple porra de bar, hoy se ha convertido en la nueva obsesión de internet. ...

Plataformas como Polymarket o Kalshi, conocidas como “mercados de predicción”, están popularizando las apuestas sobre prácticamente cualquier tema. En sus portales, proponen un sinfín de preguntas en cuyas respuestas los usuarios se juegan millones de euros. Sin embargo, y aunque no aparezca en ninguna de sus listas, la verdadera cuestión que plantea este fenómeno es otra bien distinta: ¿le estamos perdiendo el respeto al juego? Sin límites éticos ni una regulación clara, estos mercados de predicción intentan distanciarse de las casas de apuestas clásicas, pero arrastran muchos de sus peligros, sobre todo para los más jóvenes.