El alemán utiliza al defensa catalán como comodín en la estructura táctica del Barcelona, que se mide este miércoles al Atlético en los cuartos de final de la Champions

Hansi Flick no acostumbra a intervenir con frecuencia en los entrenamientos. Observa, corrige puntualmente a algún futbolista y da libertad a sus jugadores. Hay excepciones, claro. Pocas tan significativas como la sesión previa al partido de ida de los cuartos de final de la Champions League frente al Atlético de Madrid (21.00, Movistar). El técnico alemán se mostró especialmente intervencionista y, durante el ejercicio de presión, detuvo el trabajo en repet...

idas ocasiones. A su lado estaba Toni Tapalovic, uno de sus colaboradores. Y el foco principal de sus indicaciones se centró en el mediocampo: Eric García, uno de sus mimados, el camaleónico futbolista capaz de tapar cualquier boquete del Barcelona. Así lo demostró en el último partido ante el Atlético en el Metropolitano: comenzó como pivote, pasó al lateral derecho y terminó de nuevo en el centro del campo.

Sin Frenkie de Jong —todavía no se entrena con el grupo—, con Marc Bernal lesionado y con Marc Casadó instalado en el banquillo, Eric García responde como mediocentro. “Hay partidos que necesitan de un pivote más posicional. Y en ese sentido Eric nos ayuda mucho”, explican desde el área deportiva del Barcelona. No es la primera vez que lo hace: ya acumula 10 partidos como pivote esta temporada. La decisión de Flick no es baladí: es uno de los futbolistas que mejor interpreta el juego —acostumbra a charlar de táctica con los colaboradores del alemán—, también el defensa con mayor peso en la salida de balón (toca un promedio de 81,6 balones por partido con un 92% de precisión en el pase), símbolo de su protagonismo en la construcción del juego azulgrana. “No le importa dónde juega si puede ayudar al equipo y por eso nos da muchísimo. Vive por el equipo. Desde que llegamos vimos en él un gran potencial. Es un grandísimo profesional”, le elogia Hansi Flick.