La patronal hotelera destaca que la ocupación media del 27 de marzo al 6 de abril ha alcanzado el 82,85%, un dato que mejora los registrados en 2025 y 2024
Lo avisaban desde distintos hoteles de Málaga a mitad de Semana Santa: el porcentaje de habitaciones vendidas era alto y en los días más grandes, como jueves y viernes, no había ni una libre. Este lunes, la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) ha informado de que la ocupación media durante todo el periodo —del 27 de marzo al 6 de abril— ha alcanzado un 82,85%. La cifra supera en casi un 10% las previsiones que enviaron a finales del mes pasado, cuando sostenían que se quedaría en un 73,47% como consecuencia de la desconexión ferroviaria. La realidad final indica que la capital malagueña y todo su litoral ha sobrevivido sin AVE con datos mejores incluso que los registrados en 2025 (80,1%) y 2024 (75,9%) con la ayuda del buen tiempo y el empujón del turismo internacional. Hoteles como Well & Come, en Málaga, ha cerrado al 99% de ocupación. La bola de cristal falló esta vez.
A principios de año, la patronal hotelera tenía esperanzas en la Semana Santa porque cada vez que se celebra en abril, al que se le presuponen mejores temperaturas que en marzo, las reservas aumentan. El optimismo lo truncó el talud que cayó a las vías del tren en las borrascas de febrero, sobre todo cuando Adif modificó hasta tres veces la fecha de reapertura, prevista ahora para finales de mes. El mismo día que se supo que no habría conexión directa de alta velocidad entre Madrid y Málaga todo se convirtió en pesimismo. Y los empresarios hoteleros llegaron a calcular 1.300 millones de euros en pérdidas ―directas e indirectas— en todo el periodo sin AVE. Y ponían el acento en Semana Santa, clave para el sector. El consejero de Turismo, Arturo Bernal, dijo entonces que daba por “perdida definitivamente” esa semana. La consejera de Economía, Carolina España, amenazó con llevar al Gobierno a los tribunales para recuperar las mermas por “responsabilidad patrimonial”. El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, también hizo suya la cifra de 1.300 millones para mostrar el impacto del tren. El único que ponía mesura era el alcalde malagueño, Francisco de la Torre, que aseguró que la incidencia sería “mínima” tras comprobar los datos de consultas en los puntos turísticos municipales en los primeros días. El balance final, de hecho, ha sido de 68.657 visitantes, un 1% superior al del año pasado. Solo el 5% procedían de Madrid.








