La dirección popular defiende “dejar trabajar a la justicia” y que “cada uno asuma sus responsabilidades”. Jorge Fernández Díaz sigue suspendido de militancia desde 2021

La dirección nacional del PP ha evitado este lunes hacer una defensa expresa del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal, que declararán como testigos en el juicio del caso Kitchen que ha comenzado hoy en la Audiencia Nacional y a quienes ha señalado de forma velada el extesorero del PP Luis Bárcenas. En la rueda de prensa posterior al comité de dirección del PP, el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, ha sido preguntado sobre si confía en la inocencia de Rajoy y de Cospedal. Su respuesta se ha limitado a una petición de “dejar trabajar a la justicia” y a un deseo de que “cada uno asuma sus responsabilidades”. “No soy juez para decir quién es responsable y quién es culpable”, ha apostillado Bravo. Génova ha tratado al mismo tiempo de marcar distancias con el caso, que involucra a la cúpula de Interior del Gobierno de Rajoy hasta 2016, con el argumento de que “el PP de 2026 no es Kitchen ni Gürtel”.

Tanto Rajoy como Cospedal declararán como testigos en el juicio que ha comenzado este lunes en la Audiencia Nacional y que tratará de despejar la incógnita de quién ordenó espiar a Bárcenas, el objetivo de la trama parapolicial que buscaba sustraerle pruebas que pudieran comprometer al entonces presidente del Gobierno. El extesorero del PP ha reaparecido en los prolegómenos del juicio en una entrevista en El Mundo en la que ha señalado a la anterior cúpula del PP. Bárcenas sostiene en esa entrevista que una operación como la que investiga el caso Kitchen “es imposible que se llevase a cabo sin el conocimiento de las máximas instancias del partido”. Interrogado por esas palabras de Bárcenas, el vicesecretario popular ha remarcado que Génova “respeta a la justicia” y “que sea la justicia la que diga quiénes son los responsables”.