Los españoles perciben que nos dirigimos hacia un mundo más oscuro e impredecible, con consecuencias económicas negativas

La sociedad española se encuentra angustiada. Ocho de cada diez personas perciben una situación internacional marcada por el conflicto, y siete de cada diez se muestran pesimistas respecto a su evolución futura. La mayoría imagina un mundo más violento, autoritario, desigual e inestable, y también menos próspero.

Entre las amenazas que más preocupan destacan la crisis económica y los conflictos bélicos, junto con la crisis energética, las guerras comerciales y el aumento del autoritarismo y la desinformación. En este contexto tan complejo, el cambio climático pierde peso y ya no se percibe como tan grave como hace un año. En términos generales, el Barómetro de 40dB. refleja una conciencia ampliamente compartida de que nos dirigimos hacia un mundo más oscuro e impredecible, con consecuencias económicas negativas de diversa índole.

A pesar de estos consensos básicos, persisten diferencias partidistas relevantes que reflejan que tanto la valoración de los factores que definen la situación actual como las medidas para afrontarla varían entre los distintos electorados. Por ejemplo, los flujos migratorios constituyen una preocupación destacada para los votantes de derechas, pero no para los de izquierdas. En cambio, con el cambio climático ocurre lo contrario: son las izquierdas las que le otorgan mayor importancia.